El otro día vi en un artículo, no recuerdo cuando ni donde, que el problema en Latinoamérica en general es que siempre estamos en espera de un mesías, a esto yo le agregaría el profundo problema de la ignorancia que no distingue entre clases sociales ni edades, aunque se puede presentar más en unas que en otras.
El problema es que Latinoamérica es corrupta, el problema es que en Latinoamérica parece que las dictaduras nos fascinan, además que en Latinoamérica el socialismo siempre está presente como una nube de tormenta y la gente lo aplaude en su ignorancia.
El creer que una persona es incorruptible es negar la naturaleza humana, por eso existe una separación de poderes, existe el poder legislativo, judicial y ejecutivo, si bien este esquema no es infalible al menos es algo, no se le otorga todo el poder a una sola persona. Al menos en una república las ideas se discuten, se revisan y se pueden aprobar o rechazar, en una dictadura las ideas simplemente se imponen sean buenas o malas.
Este presidente es un ser humano que se ha equivocado bastante, que ha separado al país en pobres (los buenos) y en no pobres (los malos), se inventó un enemigo del pueblo: la clase media; anteriormente se inventó otro enemigo: los neo-liberales. Todo esto para hacernos creer que el nos va a salvar del mal, es decir, que si soy una persona de clase media que ha trabajado duro para vivir mejor y soy consciente de que la riqueza se genera con trabajo entonces soy enemigo del pueblo, soy el mal.
Este presidente no es ningún mesías, es un ser humano corruptible y con tendencia a cometer fallos graves. Este presidente no gobierna para el pueblo, gobierna para su ideología, sea lo que sea. No niego que ha tenido un par de ideas que me han gustado, pero ya estoy harto de que insulte a los que nos esforzamos por un mejor vivir, ya estoy cansado de que explote la ignorancia de la gente. Temo por la joven democracia y estoy en contra de las corrientes comunistas y del socialismo.
