La tendencia que estamos viviendo, casi como un secuestro, es que los jóvenes estudiantes deben saber hacer, suena bien, que salgan a las empresas y se desenvuelvan como un pez en el agua desde el primer día. Pero como todo, nos enfocamos tanto en la meta que olvidamos el camino. Lo vivo día con día, en 4º ciclo los alumnos no saben ni utilizar la calculadora, no saben que no es lo mismo (2+7)/2 que 2+7/2.
Se nos olvidó que al técnico, OJO, al TÉCNICO, le basta con saber hacer. En cambio al universitario eso no le basta, el universitario debe entender, comprender, para que, como consecuencia, este termine sabiendo hacer. Claro, enseñar es más difícil que adiestrar, claro, pero la innovación surge de entender los principios teóricos que sustentan las tecnologías actuales para poder mezclar, inferir y extrapolar conceptos nuevos que den paso a un avance científico y tecnológico.
No basta con saber hacer, si la industria quiere gente que sepa hacer abran más escuelas técnicas, pero no dañen a la universidad. Todo país necesita gente que sepa pensar. La universidad necesita ESTUDIANTES que investiguen, analicen y comprendan los principios teóricos para luego llevarlos a la práctica, no simples aprendices que apliquen de forma mecánica una técnica.
