Tengo un gran problema con los coches eléctricos, aunque en realidad no es con ellos en sí, sino con la gente y cómo nos los quieren vender. El coche eléctrico no es tener una solución limpia, es tener una solución igual de contaminante, pero que contamina en otro lado, es como hacer mierda en tu baño y que apeste en la casa del vecino. Esto lo digo porque si bien la eficiencia térmica de un motor eléctrico es más del doble que la del motor de combustión, la forma en la que se produce, transmite y almacena la energía eléctrica que el vehículo consume puede ser igual o más contaminante que el motor de combustión en sí. Si la energía que consume tu vehículo eléctrico se produce en una planta de carbón estás contaminando más que el motor de gasolina, así que en sí EL COCHE ELÉCTRICO NO ES UNA SOLUCIÓN POR SÍ MISMO, incluso es cambiar un mal por otro.
La fabricación de un coche eléctrico es sumamente contaminante debido a los materiales que este utiliza, incluso la extracción del cobalto es un problema humanitario ya que hasta hay niños siendo explotados en el proceso de extracción. Mientras un coche eléctrico circula silenciosamente y sin emisiones, en algún otro lado del mundo hay niños trabajando en alguna mina, sacando el cobalto que utilizan las baterías de ese vehículo y que, dicho sea de paso, son imposibles de reciclar; además de que mientras el coche no tiene escape, es muy probable que cerca de la ciudad haya una planta quemando carbón o petroleo, produciendo la energía eléctrica que consume el vehículo, así que de ecológico no tiene gran cosa.
El problema no es el coche en sí, sino el uso tan intensivo que se hace de él, energía es igual al cuadrado de la velocidad por la masa dividida entre dos, esto quiere decir que entre más pesado sea un vehículo y más rápido se quiera ir se gasta muchísima más energía, por ejemplo, un coche de 1000 kilos que va a 60 km/h gasta 138,889 joules para llegar a esa velocidad, esto son tomar en cuenta la fricción, pendiente del terreno u otros aspectos, pero si el mismo vehículo se quiere llevar a los 120 km/h este consumirá 555,554 es decir cuatro veces la energía consumida para alcanzar los 60km/h, entonces la conclusión es que la velocidad es contaminante y nosotros siempre queremos ir más rápido, contaminando más y más.
Queremos consumir cantidades ingentes de energía para mantener nuestro frenético ritmo de vida, eso contamina y daña a la naturaleza de un modo u otro. No es el modo en que consumamos o produzcamos energía sino el ritmo tan criminal al que lo hacemos, debemos aprender a vivir más despacio, a planificar mejor las ciudades, a vivir cerca de nuestros empleos, a aprender a usar otros medios de transporte más saludables. No debemos seguir con esta voracidad malsana que nos va a destruir a todos. El coche es el coche, sin importar qué coma, seguirá contaminando, seguirá matando personas, seguirá causándonos problemas.
