Resistiendo a la prisa

La vida moderna nos ha vuelto esclavos de la prisa, vivimos en una rueda de hámster que gira cada vez más rápido. Queremos ir rápido sin esforzarnos. Los coches se han vuelto obesos y pesados debido a los sistemas de seguridad necesarios para protegernos de nuestra propia estupidez al conducir. Los que optamos por un ritmo más tranquilo somos considerados estorbos. El mundo real es hermoso, es momento de desconectarse de las redes sociales y disfrutar de la vida.