La fórmula del tirano

En mi vida he conocido a varios tiranos, son carismáticos, de voz melífera, encantadores en un principio, mientras todas las voluntades a su alrededor van encaminadas en la dirección que les favorece. Todo marcha bien mientras sea en su beneficio y son amables mientras no han alcanzado su objetivo. Una vez el tirano alcanza su objetivo este cambia su discurso, apuntala su poder sobre los hombros de quienes le ayudaron a llegar a la cima, para luego demostrarles lo desechables que son. Comienza a servirse con la cuchara grande mientras los demás siguen comiendo con la cuchara pequeña, comienza a ser y hacer aquello que juró destruir.

Con el tiempo te das cuenta de que los tiranos son demagogos, manipuladores por excelencia, egoístas y narcisistas, amigos de ningún otro mas que de sí mismos. Con el tiempo aprendes a ver las señales que estos presentan y las herramientas que utilizan en su camino a la cima.

El enemigo común

Un buen demagogo hará uso de los sentimientos viscerales de las personas, un elemento común y prácticamente infalible es el fabricar un enemigo común, este enemigo puede ser el jefe de otro departamento, un grupo político, una comunidad religiosa u otro país. Recuerdo que estuve trabajando con una persona que ponía como nuestros enemigos a una escuela «rival» y nos manteníamos unidos con un frente común. También tenemos como ejemplo al presidente de México, quien ha declarado como enemigos de su movimiento a «los conservadores», «los oligarcas», «los fifís», básicamente un grupo ficticio compuesto cualquier persona grupo que no esté de acuerdo con él.

El amor al pueblo

Esta es una de las técnicas más viles que utilizan los demagogos, venderse como almas nobles preocupadas por el pueblo, comiendo tacos en la calle, dándose baños de pueblo cuando están en campaña. Al final todos, sin excepción, terminan viviendo con más lujos y privilegios que nadie, mientras buscar seguir capitalizando la pobreza e ingenuidad de la gente que votó por ellos. Y aquí tenemos al presidente de México, amante del pueblo, quien, en vez de vivir en la casa presidencial, decidió tomar el Palacio Nacional como su residencia. Es decir, que el amante del pueblo no vive en una casa de lujo, sino en un palacio.

La doctrina

Cuando el tirano llega al poder necesita encontrar los medios para afianzar dicho poder, aquí es cuando la doctrina entra en juego. Las juventudes deberán ser adoctrinadas con la ideología y valores del supremo líder. En los casos más extremos los niños pueden llegar a amar más al líder que a sus propios padres, cuando el adoctrinamiento es el adecuado. Los cambios que se han hecho en la SEP dan mucho que pensar, puesto que no fomentan el desarrollo de las capacidades individuales, sino que promueven ideologías comunistas.

Control por la fuerza

La fuerza llega a ser indispensable, por un lado se debe hacer uso de las fuerzas armadas para imponerse en las calles y poder disuadir a cualquier grupo disidente que pudiera surgir. Además se debe de hacer uso de toda la maquinaria política, fiscal y judicial para amedrentar, callar, controlar, persuadir o disuadir a cualquier actor político que pueda presentar resistencia. Aquí tenemos que todos los que representan una oposición fuerte al presidente comienzan a ser perseguidos por supuestos delitos fiscales o son persuadidos para tomar determinadas decisiones con tal de no ser perseguidos por supuestos delitos. Por otro lado se le ha dado al ejercito una gran participación en temas civiles, como el control de puertos y aduanas, aeropuertos, y seguridad interna. El ejercito es para defender al país de sus enemigos, pero ahora los fusiles apuntan hacia el interior del país, siendo el enemigo el propio pueblo.

Los tiempos modernos, reflejo de tiempos pasados

Vivimos en tiempos en los que las extremas políticas están cobrando fuerza, el populismo, el nacionalismo, la extrema izquierda o la extrema derecha están cobrando fuerza en todo el mundo. En China la tiranía ha cobrado una gran fuerza, la ultra-vigilancia por parte del partido con ayuda de las nuevas tecnologías ayuda a la clase gobernante a tener un control total; en Rusia, el afán expansionista de Putin ha puesto en jaque a la economía mundial y elevado las tensiones a niveles pre-bélicos. En Europa los movimientos de ultra-derecha han cobrado fuerza, teniendo como un ejemplo claro a la presidencia de Italia; mientras que en Latinoamérica tenemos las posturas de izquierda como las de Argentina, Brazil, Colombia y Chile, las dictaduras de Nicaragua y Cuba, el autoritarismo del gobierno del Salvador y la cuasi-autocracia de México.

¿Qué sigue? Tal vez guerra, chocarán los dos grandes bloques.

El hombre, esclavo de las máquinas

Al principio adiestramos animales para que llevaran nuestras cargas y ayudaran con el trabajo pesado, fueron nuestros músculos y nuestro medio de transporte hasta que gradualmente fueron sustituidos por máquinas, las cuales podían hacer el trabajo de muchos hombres y animales a la vez y nos permitieron recorrer distancias mucho mayores. Paulatinamente fuimos amoldando nuestras vidas en función de lo que estas máquinas nos permitían hacer, para luego diseñar nuestros espacios para satisfacer las necesidades de ellas. Las ciudades comenzaron a crecer al punto en que solamente con un vehículo se podría vivir en ellas, o al menos poder cruzar de un extremo a otro y existen cadenas de suministro tan largas que le podrían dar la vuelta al planeta.

Nos volvimos dependientes de las máquinas, sin ellas no podríamos satisfacer ni siquiera las necesidades más elementales como el poder beber agua, y ahora queremos crear inteligencias artificiales. El software ha reemplazado el ser humano en muchos aspectos, ha suplido muchas habilidades físicas e intelectuales, en muchos aspectos y tareas. Las personas tienden a ser perezosas tanto físicas como mentalmente, de modo que pronto la gente tendrá menos necesidad de desarrollar sus habilidades intelectuales así como ya no tienen necesidad de realizar esfuerzo físico. El resultado será que la humanidad se dividirá en dos grandes clases, la de los que siguieron desarrollando el intelecto y la de los consumidores de la tecnología.

Enseñanza lenta, mejor calidad que cantidad

Cuando volvimos del periodo de aislamiento social y que comencé a convivir más con mis alumnos varias veces escuché el comentario de que conmigo la clase era muy relajada y que además sí sentían que habían aprendido algo. En mi carrera como profesor de universidad he sido padrino de generación varias veces, y la verdad es que es un gran honor ya que los alumnos te eligen por votación de entre todos los maestros que les dieron clase durante su formación profesional. Es algo que se debe agradecer y honrar y, francamente, me hace sentir muy satisfecho como profesor.

El movimiento slow, la vida lenta, se puede llevar a todos los aspectos que nos integran como seres humanos, viajar lento, comer lento, trabajar lento… En mi caso, como profesor universitario, enseñar lento. La primer materia que me fue asignada hace ya casi doce años fue programación, en el temario oficial se estipulaba que debía enseñar lenguaje C y FORTRAN, no o, sino y. Cualquiera que haya tomado un curso programación entenderá que aprender un solo lenguaje en un semestre es de por sí difícil, ¿luego dos? En ese momento vi que tenía la opción de enseñar dos lenguajes de forma superficial y arriesgarme a que los alumnos no aprendieran nada o dar el curso a marchas forzadas y arriesgarme a que los alumnos odiaran la programación. Tal vez tenía una tercer opción, para que una persona pueda aprender un tema primero debe no odiarlo y no temerlo, así que la programación debía enseñarla de forma tranquila, no dos lenguajes sino solo uno, el que más les sirviera, así que opté por enseñar únicamente lenguaje C y tratar de que no fuera un martirio.

Como resultado he de decir que varios de mis alumnos han dejado la carrera en la que estaban para cambiarse a ciencias de la computación porque, según sus palabras, «las gustó mucho programar»; muchos otros terminan su carrera y terminan trabajando como programadores. Y la verdad es que esto me llena de orgullo, porque he logrado que a varios les interese la programación y se ganen la vida con ello, y esto lo he logrado enseñando lento.

¿Qué es enseñar lento?

Es cambiar cantidad por calidad, cantidad de temas por calidad de temas, cantidad de tareas por calidad de tareas. Cuando una persona tiene demasiado que hacer pierde el interés por hacerlo bien y se centra en simplemente terminarlo. Cuando se tiene mucha carga académica se pierde el interés en el aprendizaje porque es mayor la preocupación por no reprobar. Es mejor que en el aula el aprendizaje sea colaborativo, que los alumnos se integren y se ayuden entre sí, resolviendo sus dudas mutuamente, incrementando o manteniendo su motivación. Planear las actividades en metas cortas y alcanzables en el tiempo del aula, para que al terminar la clase los alumnos se vayan sintiendo que lograron algo y dejen espacio a la relajación. Debemos recordar que el cerebro solo fija los conocimientos nuevos durante el sueño y cuando la mente está relajada.

Parte del problema en el proceso de enseñanza-aprendizaje es la frustración, el miedo a no lograrlo todo o no acabar a tiempo, el sentir que no se está aprendiendo o que no se está logrando nada. Esos parásitos emocionales evitan que una persona aprenda. Hay profesores que piensan que hay que exigir mucho al alumno y se exceden con la carga, creando ese sentimiento de frustración. Como la tortuga que vence a la liebre, el camino del aprendizaje debe ser gradual y lento, dejando que la mente del alumno vaya asimilando el conocimiento y vaya cambiando sin ofrecer resistencia. Al final el estudiante podrá hacer una vista en retrospectiva y al ver todo lo que ha aprendido se sentirá realizado y motivado. Es aquí donde la enseñanza lenta trata de mejorar la calidad de la enseñanza, al permitir un proceso más relajado y que de espacio a la reflexión.

Conclusión

En la vida he conocido buenos y malos maestros, pero los peores han sido aquellos que te presionan hasta dejarte seco, con quien deja de ser importante el qué se aprende para solo preocuparse por terminar la tarea a como de lugar; existen quienes son todo lo opuesto, que no exigen en absoluto y da igual lo que haces o no, igual se acredita la materia. Los mejores maestros son aquellos con los que la clase es tan interesante y poco estresante que uno como alumno pide más, porque no hay estrés, aquellos en los que se te olvida que es una obligación y te da tiempo de hacer las cosas sin presiones extremas, dando espacio para el gran olvidado en el sistema educativo, el aprendizaje.

Mi opinión sobre «Los Anillos de Poder»

Vi los capítulos de «Los Anillos de Poder» para hacerme una opinión más formal sobre tan controvertida serie. En efecto, soy fan de Tolkien, tanto de su forma de ver la vida como de su obra. Aunque había estado viendo resúmenes que resaltaban lo peor de la serie o que hacían críticas muy duras desde un punto de vista muy purista decidí que yo mismo debía forjarme mi propia opinión con más fundamentos y comparto mi opinión a continuación.

Visualmente impecable, pero…

Se nota en qué se les va el dinero, la serie visualmente es fantástica, hermosos paisajes, la iluminación, los escenarios. Visualmente me transporta y me relaja, pero todo esto se cae cuando se pone atención en los detalles. Las armaduras me molestan muchísimo, se nota el plástico, el maquillaje de algunos personajes se ve mal, por ejemplo, la corona de Durin III parece impresa en 3D y pintada con pintura de spray.

Tiene buenas actuaciones, pero…

Adar, interpretado por Joseph Mawle me encantó y no lo puedo negar aunque no tiene nada que ver con lo escrito por Tolkien, Durin IV (Owain Arthur) está bien interpretado, al menos el personaje cae bien, supongo que por el carisma del actor, incluso el elfo morenazo Arondir (Ismael Cruz) me cayó bien, Elrond (Robert Aramayo) también… Incluso la enana Disa (Sophia Nomvete). Es decir, encuentro talento en el reparto, sin duda. Sin embargo es en los protagónicos donde todo se cae a pedazos, en concreto Miriel y Galadriel, entre que el personaje está mal desarrollado o que las interpretaciones son malas. Leyendo un poco más encuentro que Morfydd Clark, viene del teatro y es buena actriz, entonces puedo decir con toda seguridad que es el personaje de Galadriel el que está muy mal escrito; en cuanto a Cynthia Addai-Robinson, veo que también tiene buena experiencia, por lo que también puedo decir que el personaje está mal desarrollado.

Mucho talento desperdiciado

Tenían para haber hecho algo grandioso, dinero para buenos efectos visuales, qué digo buenos, excelentes; además tenían (y tienen) buenos actores sin duda. ¿Qué pasó entonces? No se puede luchar contra un guión que está tan mal hecho. Pudieron haber hecho algo grandioso, algo muy bien hecho, pero la historia es mala y está mal contada, más delante lo explico.

Problemas de guión

Con una poca de atención que se le ponga a la serie uno se da cuenta de todos los problemas que tiene, a veces parece que entre los escritores no se hablan bien o que tienen problemas de memoria a corto plazo. Muchas cosas pasan como por arte de magia u ocurren de forma muy conveniente. En cuanto a las batallas, realmente están mal hechas, se nota que les faltó asesoría en cuanto a tácticas, además las coreografías de las peleas, sobre todo las de Galadriel, son irreales, por muy elfa que sea no se pueden aceptar, es decir, no se puede desafiar a la física, hasta en la fantasía hay reglas.

Metáforas mal escritas, y personajes mal desarrollados. Los diálogos de los personajes, sobre todo de Galadriel y de los elfos en general, cargados de metáforas muy superficiales y de lenguaje florido que no dice nada. Tratan de poner a los elfos en ese nivel de sabiduría y elevación que cabría esperar, pero las actitudes adolescentes o infantiles, sobre todo de Galadriel, lo echan todo a perder. Galadriel parece una adolescente enojada, mientras que Elrond luce como un jovenzuelo cualquiera.

Lo peor, el insulto a Tolkien y a sus lectores

No me cabe en la cabeza, sin embargo lo debo aceptar, que hayan comprado los derechos de una obra para luego romperla como lo han hecho. Tuvieron la soberbia de decir que escribirían lo que Tolkien nunca escribió, y sin duda lo hicieron, pero eso no es nada bueno. A los que criticaron la serie les llamaron ignorantes, orcos, racistas… La serie podría gustar si no sabes nada de Tolkien y no pones atención, porque al poner atención te das cuenta de todos los errores que tiene; pero éramos los lectores de Tolkien los que más esperábamos la serie, y fuimos engañados una y otra vez.

Las diferencias con la historia son muchísimas.

  • Elrond no era amigo de los enanos, era Celebrimbor, compartían la afición por la forja y eran fieles al Vala Aulë.
  • Las enanas tenían barba, de hecho para un no enano era casi imposible distinguir a los unos de las otras, aunque esto se perdona, de hecho creo que es mejor que las dejaran sin barba.
  • Sauron siempre estuvo en la tierra media haciendo de las suyas, solo llegó a Númenor cuando fue tomado preso por Al-Pharazôn.
  • Miriel nunca fue reina de Númenor, era su derecho, pero se casó a la fuerza con Al-Pharazôn (su primo), quien le quitó el trono.
  • Númenor tenía una armada tan poderosa que cuando atacaron a las tropas de Sauron estas se rindieron de inmediato, no era una tropa de voluntarios como lo muestran en la serie.
  • Los orcos, aunque son una perversión de humanos y elfos, no se crean con una perversión del espíritu, como Adar, sino que son producto de la cruza con bestias, por eso son razas tan deformes y con una inteligencia tan pobre, tan bestias que se comen entre ellos mismos.
  • Galadriel nunca fue guerrera ni visitó Númenor ni participó en los eventos descritos en la serie, ella se quedó en la tierra media con su esposo Celeborn, de hecho la serie sería mucho mejor sin ese personaje.
  • Y la lista sería demasiado larga…

No es que hayan invitado a actores de otras razas, eso no es un problema, el problema es que vendieron la serie con mentiras, primero diciendo que sería una adaptación, luego que no, que sería una historia inspirada y al final entegándonos algo tan corrompido.

La Sombra que los crió solo puede burlarse, no puede hacer: no cosas realmente nuevas por sí misma. No creo que haya dado vida a los orcos, solo los arruinó y los retorció; y si van a vivir en absoluto , tienen que vivir como los demás seres vivos

El Retorno del Rey

El mal no puede crear nada nuevo, solo puede corromper y arruinar lo que las fuerzas del bien han inventado o hecho.

Tenían el dinero y el equipo necesarios para haber creado algo fantástico y bien hecho. Pudieron haber adaptado una historia más fácil, como la historia sin fin, esta les hubiera quedado fantástica, o pudieron haberse inspirado en otras historias y haber creado algo original y muy bueno, pero fueron perezosos, codiciosos y soberbios y he aquí los penosos resultados.

Industria: ¿falta de creatividad o conveniencia?

¿Qué hay en las carteleras?
Muchos refritos o franquicias
¿Qué vemos en los coches?
La misma plataforma en diferentes modelos o la reinvención de viejos clásicos

En toda industria, sea del cine, del automóvil, de la moda, etcétera, hay niveles. Está el estrato de las masas y el estrato más creativo. En todos los campos tenemos monstruos, sea Disney, sea Volkswagen, sea Apple… Que explotan un producto hasta que deja de ser rentable, que usan la misma plataforma para diferentes marcas, o que se presionan a sí mismas a sacar nuevos productos cada año, agotando su capacidad de innovación.

Vemos un mercado inundado de mediocridad, mucho pan con lo mismo, compañías comprando los derechos de historias exitosas para hacer producciones cargadas con una clara agenda política, léase Disney o Amazon, y coches que son lo mismo año tras año o que son reinvenciones de viejos clásicos.

Se entiende que escribir es difícil y diseñar es caro, actualmente se está escribiendo lo que leeremos en 5 o 10 años, y se están diseñando los coches que usaremos en 5 o 10 años también. Pero mientras tanto como consumidores debemos tomar decisiones.

  • Mirar una película que apela a nuestra nostalgia o buscar alguna historia nueva
  • Cambiar a un modelo de coche más nuevo o más caro que básicamente igual al que ya tenemos o al que está más barato.
  • Comprar ropa de moda y dejar la que ya tenemos o seguir sacando provecho de algo que ya es nuestro.

El objeto de esta reflexión es el tratar de ser más analítico a la hora de engancharnos con una serie o al decidir qué película ir a ver, aprender a ver las diferencias y la relación costo-utilidad a la hora de eligir un coche o al cambiar de teléfono.

Mi problema con los coches eléctricos

Después de pensarlo por buen rato creo que pude entender cual es mi problema con los coches eléctricos, y en realidad es en base el mismo problema que tengo con todos los coches. Los considero máquinas agresivas que pueden sacar lo peor del ser humano, máquinas que nos esclavizan y nos obligan a vivir a su ritmo y bajo sus necesidades.

Estos artículos, los coches eléctricos son vendidos como una opción ecológica, pero se omite el hecho de que la electricidad principalmente se produce quemando gas, carbón, gasóleo o realizando alguna actividad que siempre representa un riesgo o que de una u otra forma altera a la naturaleza, de tal suerte que aunque no sea el propio vehículo el que ande echando humo por el escape la electricidad que usa tuvo que haber contaminado de alguna manera, es la misma porquería, pero alguien la ha echado en otra parte. Además la producción de estos coches es muy contaminante y el forzar a una migración generará mucha contaminación en el proceso, sería mejor dejar que esta transición se de de forma natural conforme los coches de pistón vayan terminando su vida útil, en vez de forzar el proceso mediante estímulos y prohibiciones.

Mi problema principal no es que el coche eléctrico o de combustión, es que el coche le dio forma a nuestro estilo de vida y a nuestras ciudades, y de paso nos hizo totalmente dependientes de él. Alterando nuestra vida, dando forma a nuestras ciudades, provocando (por nuestra propia torpeza) accidentes fatales, contaminación y enfermedades relacionadas.

Cambié la oficina por una bicicleta

¿En qué me he convertido? En ese tipo de cabello largo que prefiere los libros que a las personas, que conduce un auto viejo y usa la misma ropa hasta que se acaba, maestro de artes marciales y maestro de universidad. Hace tiempo fui un oficinista, un administrativo con una oficina propia y todo. Me gustaba lo que hacía, aunque mi labor era estresante por naturaleza la actitud de mis jefes y de mis compañeros lo hacían muy pasable y éramos un gran equipo. Luego pusieron a otro jefe y las cosas cambiaron. No entiendo como, pero las cosas fueron cambiando a peor, ya celebrar los cumpleaños el mero día era prohibido, las charlas de pasillo fueron abolidas, la nieve ocasional fue derogada… Muchas otras cosas en cuanto a organización y comunicación fueron a mal, a veces el mismo trabajo lo terminábamos haciendo dos o más veces por culpa de las malas decisiones del jefe, que no le tenía confianza a un equipo que llevaba funcionando perfectamente desde mucho antes de que él llegara.

Después de un tiempo enfermé, comencé con un dolorcillo en el vientre que terminó convirtiéndose en un dolor insoportable. Fui con el médico de mi servicio médico y me dijo que tal vez tenía piedras en la vesícula y me dio medicamento, pero el dolor fue empeorando y fui con otro médico, quien lo primero que me preguntó después de revisarme fue sobre cómo me sentía en mi trabajo, ahí fue cuando estallé y confesé que había deseado enfermarme para poder irme de ahí, por muchos motivos no era viable renunciar, podía cambiar de puesto o retirarme de la labor administrativa, pero no me dejaban. La sonografía mostró que tenía el intestino grueso hecho bola en varios puntos y el médico simple y llanamente dijo «si no quieres que te de cáncer te debes ir de ahí» y me prescribió antidepresivos, y esa fue mi carta de salida.

Yo no lo sabía pero ya tenía problemas de ansiedad, pero los cambios fueron tan graduales que no me di cuenta cómo terminé ahí. Por las noches sentía que si me dormía me iba a morir, a veces sentía que el aire no entraba en mis pulmones y muy seguido pensaba en qué pasaría si me moría; aunado a esto todo me hacía enojar y era común que estallara por cualquier cosa. Tuve que tomar antidepresivos hasta que renuncié al puesto, y cuando los dejé el dolor volvió con la misma fuerza, aunque gradualmente fue haciéndose más leve hasta que desaparecía por algunos días. Así que desde entonces llevo dos años luchando por mejorar mi vida. Y sí, tuve que dejar muchas cosas, una de ellas fue el coche.

Volví a una gran afición, que es andar en bicicleta. Yo no soy como esos que se van al cerro los fines de semana o que gustan de hacer ciclismo deportivo. Para mí la bicicleta es un medio de transporte y ahora es un estilo de vida. A principios de año iba al trabajo un día por semana, pero en semana santa compré una bicicleta eléctrica y comencé a irme al trabajo todos los días. He de decir que no ha bajado de peso, pero ya casi nunca me duele el vientre, solamente cuando paso por alguna situación muy estresante, además ando de mucho mejor humor, he ahorrado muchísimo dinero y me siento mucho mejor conmigo mismo.

Tal vez sea un poco exagerado, pero tengo tres bicicletas, antes tenía una bicicleta balona que armé yo mismo, la usaba de vez en cuando cuando era feliz en mi trabajo; luego compré una bicicleta plegable, cuando ya no era feliz en mi trabajo y me daba por comprar cualquier cosa que «me hiciera feliz»; tiempo después me robaron mi bicicleta balona, pero para aquel entonces ya la usaba casi todos los días y al día siguiente compré una Huffy en Walmart, estuvo padre, porque no me la querían vender porque era merma ya que le faltaba el poste del asiento y tenía un golpe en el guardabarros trasero y por eso la conseguí muy barata: por último conseguí la bicicleta eléctrica.

Cuando les conté a mis amigos que yo me iba todos los días al trabajo en mi bicicleta su primer reacción fue de escepticismo, luego me preguntaron casi con asco si no llegaba muy sudado. La verdad es que mi trabajo queda a 7 kilómetros de mi casa y llego en muy poco tiempo, con el tiempo, tanto en la bicicleta eléctrica o en la balona he hecho mejores tiempos y con respecto al sudor es que mientras uno no se ponga mochila y al mejorar la condición física el sudor es mínimo, nada que no se controle con un buen desodorante y un pañuelo. Es únicamente cuestión de constancia y de cultura.

Tal vez sea soberbia o no, pero siempre que paso por una gasolinera y veo las filas y los precios, o cuando veo una grúa remolcando un coche descompuesto, no puedo dejar de sentirme bien, porque ahora dependo de menos cosas, me siento más autónomo y no estoy sujeto al ritmo del tráfico. Tengo más libertad que antes y en general mi salud está mucho mejor que antes. Desde que dejé esa oficina casi nunca ando apurado, no tengo que atender a un código de vestimenta y el tiempo ya no me esclaviza. Tiempo y dinero son cosas que siempre se van sin que lo podamos evitar, así que mejor dejarlos ir, cómo nos mire la gente es algo totalmente subjetivo, el estatus que da el coche es una falsedad, y la verdad es que el coche nos tiene esclavizados.

Los anillos de poder

Ya no hay arte, solo hay negocio; y la ignorancia monta rauda sobre las redes sociales, donde cualquiera con neuronas suficientes para escribir o editar un vídeo puede opinar sin fundamentos y por puro carisma tendrá seguidores que le creerán ciegamente.

Hoy desperté triste, para mí el haber conocido la obra de Tolkien marca un antes y un después. Tenía 31 años cuando fui con mis amigos a ver el Hobbit, allá en diciembre de 2012, por aquel entonces yo pasaba por momentos muy difíciles en mi vida y la película me gustó tanto que comencé a leer a Tolkien. Conocí su obra en un puno de inflexión de mi vida y desde entonces me ha acompañado en los momentos más importantes y felices.

Siento que esta obra, tan extensa, tan trabajada, tan compleja y tan bella ha sido vendida como una prostituta. Siento que ha sido mancillada, manchada, violada. Es el trabajo de la vida de John Ronald Reuel Tolkien, y de su hijo Christopher Tolkien, quien desde muy joven colaboró con la obra de su padre. Me molesta, casi me hiere, el que alguien declare que superará el trabajo de ellos, que piense que en menos de 5 años podrá escribir una serie que revolucionará su trabajo o que harán lo que ellos no pudieron.

Me molesta que saquen su obra de contexto, que no respeten la descripción de los personajes, que se atrevan a afirmar que J.R.R. Tolkien estaba equivocado o que fue un misógino o racista es una calumnia. Tolkien amó como pocos pueden amar, en su obra la mujer nunca fue corrupta, en su obra la mujer siempre tuvo un papel clave, basta mencionar a Lúthien, quien ayudó a Beren a robar un silmaril de la corona de Melkor y fue la única capaz de conmover a Mandos; o a Eowin, quien mató al Rey Brujo.

Amazon compró los derechos del Señor de los Anillos, y ha metido so mano negra (como la mano de Melkor) en todo lo que ha podido, dañado el canon e implementando la agenda woke con su serie de Los Anillos de Poder, Me puede pensar que muchos van a creer que Tolkien tuvo que ver en todas esas tonterías que están haciendo. Me voy a aferrar a mis viejos libros, leeré las cartas perdidas y los cuentos inconclusos, recordando las primeras tres edades.